UNA NUEVA VIDA EN UN PAR DE MESES
- Sexto Piso
- 18 oct 2024
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Actualizado: 19 oct 2024

“Cuesta mucho tomar la decisión de cambiar hábitos y costumbres cuando nos lo proponemos, muchos al inicio de año queremos comer mejor, hacer ejercicio y de alguna manera tener un estilo de vida más sano; yo hago todo eso, pero no lo decidí yo; sino mi cáncer de colon. “
Por Candy Fernández
Frederick es un joven de 27 años, trabaja, es fanático de los videojuegos, disfruta platicar con sus amigos y también fue diagnosticado con cáncer de colon en junio 2023 y ha tenido que darle un giro a su vida en pocos meses.
“Comencé a bajar de peso y dormía de una manera muy interrumpida. Me levantaba al baño, pero no lograba nada; todo era solo una sensación” así lo menciona Frederick mientras cuenta cómo empezó a preocuparse y tomó la decisión de hacerse una colonoscopia. “Había pedido permiso días antes en el trabajo y me programé para realizarme exámenes; no fueron buena noticia. Al haber llegado a nueve centímetros de exploración, el doctor detectó una formación anómala”.
Tras el hallazgo de un tumor, el doctor decide enviar a Frederick a realizarse una serie de exámenes y laboratorios, mientras; se enviaba una muestra del tumor para realizar una biopsia y que se determinara si era cáncer. “Los resultados llegaron en cosa de una semana, el diagnóstico de cáncer era innegable, un tumor de 13 centímetros estaba alojado en mi colón”
Tras el diagnóstico, Frederick decide luchar a toda costa y someterse a los procedimientos. Contando con un seguro médico proporcionado por la empresa para la que labora, había logrado detectar el cáncer en menos de 15 días. La situación cambia cuando se le informa que para el tratamiento es necesario someterse a sesiones de radioterapia, quimioterapia y una cirugía para extraer el tumor. Tan solo la radioterapia tiene un valor de 125 mil quetzales de deducible, pero el hospital no trabaja con la aseguradora estos casos.
El pronóstico es agobiante, pero cuenta con una segunda opción la cual es tratarse en el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS). No tarda mucho antes de poder realizarse nuevamente algunas evaluaciones, además, lleva todos sus exámenes realizados con anterioridad. –Frederick es ingresado a radioterapias 3 semanas después de diagnosticada su enfermedad –.
“Ingresé a la unidad modular del IGSS en zona 11 y comencé mi tratamiento de radioterapia el 6 de julio. El tratamiento consistía en 25 sesiones de radiación de lunes a viernes. Sentía miedo, pero también tenía esperanza. Las sesiones implican cambios en mi cuerpo, pero a la vez reaccioné de una manera muy positiva al tratamiento” comenta Frederick mientras explica cómo con la finalización de la radioterapia se le abrían las puertas a su siguiente procedimiento. Seguido de nuevas evaluaciones le dicen que será sometido a una cirugía en la cual, se espera poder extraer el tumor y luego poder continuar con su tratamiento de quimioterapia.
“Llegó la fecha de mi operación y estaba un poco nervioso, pero deseaba que esto estuviera más cerca de su fin, me ingresaron, me sedaron y me abrieron; mas no sacaron nada”. La operación de Frederick no cumple con su misión ya que descubren que el tejido está muy dañado por la radiación y, además; extirparlo pondría en riesgo otros órganos como la vejiga y su intestino grueso.
“Desperté y noté que me dolían tres partes del abdomen, pero ninguna de ellas indicaba que me hubieran extirpado algo. Tenía una enorme cicatriz en mi vientre, una sonda que me salía de otra incisión por donde se drenan líquidos y una más por donde ahora; iba a defecar y de la cual; me colgaba una bolsa plástica”. Frederick fue sometido a un procedimiento llamado Colostomía. La colostomía consiste en sacar un extremo del intestino grueso a través de una abertura en la pared abdominal para poder evacuar a través de él.
“Lloré, lloré mucho.” Los médicos decidieron no extirpar y continuar con quimioterapias para más adelante, probar nuevamente con otra cirugía en la cual se pudiera extirpar el tumor, esperando una mejora y reducción del mismo. “Fue difícil verme con eso colgando, ansiaba poder llegar a casa y descansar, solo quería estar solo. Me lastimó el ego”
Al día de hoy Frederick ha aprendido a vivir de una manera diferente, ha recibido su tratamiento de quimioterapia, ya no tiene las grapas en su vientre y tuvo que aprender a limpiar y cambiar su bolsa de recolección y la estoma que tiene en el abdomen. Ha logrado sobrellevar su nueva vida y de una manera muy positiva afirma que “estoy considerando hacer cosas que antes no hubiese considerado”.
Así como éste caso, son miles de personas que conviven con el cáncer, pero tan solo un pequeño porcentaje tiene acceso a diagnóstico y tratamiento. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) se determina que al menos el 49.1% de las personas diagnosticadas con algún tipo de cáncer mueren.
El creciente diagnóstico de distintos tipos de cáncer va en aumento. Durante el mes de octubre distintas organizaciones a nivel mundial se dedican a crear conciencia y sensibilización sobre el cáncer de mama, el cual; es la principal causa de muerte en mujeres a nivel mundial. De igual manera el 4 de febrero es el día mundial de Lucha Contra el Cáncer y se difunden campañas de concientización con el motivo de fomentar acciones de prevención y detección temprana de los distintos tipos de cáncer.
En Guatemala los centros de tratamiento oncólogo contra el cáncer no son tan accesible ya que, tratarlo en clínicas privadas puede ser muy costoso y en algunas su costo sobrepasa el medio millón de quetzales, mientras que; en el IGSS se puede obtener acceso al diagnóstico y tratamiento, pero este puede ser muy tardado.
Realizarse chequeos, evaluaciones y exámenes de rutina son algunas de las maneras en que se puede detectar de manera temprana el cáncer y así obtener un tratamiento efectivo a tiempo.




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