Oswald Argueta: “Si Guatemala sigue al ritmo en el que vamos, el país va rumbo a la desertificación y una escasez del recurso hídrico sin precedente”
- Miguel Gaimari
- 22 oct 2024
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Oswald Argueta, especialista en medios de vida,. Fotografía: Miguel Gaimari
Guatemala es uno de los países con mayor diversidad de recursos naturales dentro del continente centroamericano, encontrándose en el primer lugar en cuanto a variedad de flora, fauna y ecosistemas se refiere, según el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP). Entre los medios más importantes para el país se encuentra el suelo, siendo el 51% del mismo apto para los distintos tipos de agricultura, y el 41% para el cultivo de bosques; y el agua, pues Guatemala cuenta con 23 lagos, 119 lagunas y numerosos ríos que se vierten en el Océano Pacífico y el Océano Atlántico. Así como la riqueza natural es variada, los usos que se le da a la misma también lo son, y he allí donde radica la importancia de dichos recursos, en la utilización masiva que se le da para generar crecimiento económico en el país, a lo que también se le conoce como ‘explotación de los recursos naturales’.
En Guatemala más del 23% de los bosques es destinado para la industria y el uso doméstico, y el 1% del agua dulce aprovechable a futuro pudiera ser restringido por las cantidades que se invierten en el sistema natural y las variedades que experimentará a causa del cambio climático, según el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN). Del análisis y conocimiento de dichos elementos de la naturaleza y el impacto que puede tener su utilización en el entorno nacional se encargan los ingenieros agrónomos, entre los que se encuentra Oswald Argueta, quien se ha desempeñado como consultor especialista en medios de vida con enfoque sostenible por más de 5 años. Lo que sigue a continuación, es una síntesis de la conversación que se sostuvo con Argueta, quien describe el panorama actual, las consecuencias y los compromisos importantes a adoptar en un futuro cercano en relación con la explotación de los recursos naturales en el país.
¿Cuál es el panorama actual en Guatemala relacionado con la explotación de los recursos naturales?
Sin lugar a duda, Guatemala es un país muy rico en lo que a recursos naturales se refiere. Es necesario hacer la distinción entre recursos naturales renovables, que son aquellos que el mismo planeta regenera en cierto lapso de tiempo, y los no renovables, los cuales la tierra no tiene la capacidad de regenerar.
Actualmente existe una presión sobre los recursos naturales del país, los cuales son limitados, y es a causa del crecimiento en la cantidad de habitantes, cifra que inclusive triplica a la de otros países de Centroamérica.
¿Cuáles son las consecuencias que ha traído al país y en qué sectores o zonas geográficas?
Desde la academia manejamos el término «uso racional de los recursos naturales». Dicho concepto, hace referencia a que, en definitiva, la explotación del medio ambiente es parte de lo que se necesita diariamente para que la economía funcione, mas esta debe ser racional y consciente, para que la naturaleza pueda recuperar dichos recursos en cierto lapso.
Sin embargo, el uso desmedido está provocando numerosos deterioros a la naturaleza, entre los que puede mencionarse a la deforestación, causante de la pérdida de la capa superficial de la tierra, la cual es la más fértil o productiva de la misma, y en la que regenerar un centímetro de tierra puede tomarle 1,000 años a la naturaleza.
La población sigue creciendo y demandando alimentos de consumo diario, comportamiento que hace que aumente también el uso desmedido del recurso hídrico, pudiéndose mencionar al desvío de ríos como ejemplo de dicho abuso, el cual causa inundaciones y sequías, dos problemáticas que han dado bastante de que hablar en los últimos años.
¿Recae sobre la población guatemalteca parte de la culpabilidad por la explotación desmedida de los recursos naturales, a pesar de que no son ellos quienes los explotan?
Definitivamente sí, la culpabilidad recae sobre el Estado, conformado por el Gobierno y nosotros, los habitantes del país, quienes somos los responsables de cuidar nuestros ecosistemas.
En el caso del agua, por ejemplo, la responsabilidad recae desde la municipalidad —encargada de administrar el suministro de agua hacia los hogares— hasta nosotros, y la manera en que la utilizamos.
Con los desechos igual, de no clasificarse bien, contaminan el suelo y el agua que en algún momento se infiltra y contagia la de los pozos que va hacia nuestros hogares.
Tenemos la gran responsabilidad de exigir que los reglamentos vigentes acerca del cuidado del medio ambiente sean cumplidos por las instituciones que tienen dicho cometido.
¿Qué papel juega el cambio climático junto con las consecuencias que ha traído la explotación de los recursos naturales en el país?
El cambio climático es un tema que salió a la luz no hace mucho. Es importante aclarar que la variabilidad climática es natural, pero el cambio climático es uno que el ser humano ha provocado como consecuencia de la emisión de gases de efecto invernadero, el mal manejo de los desechos y la explotación desmedida de los recursos naturales.
En Guatemala hay un corredor seco, que es un área natural, sin embargo, año tras año dicho corredor se extiende —por causa de la explotación del subsuelo— haciendo que pobladores que antes vivían lejos de aquella zona ahora tengan que afrontar las consecuencias del cambio climático y el aumento de las sequías.
La situación del corredor seco antes mencionado y la costa sur del país es alarmante, y no deja de provocar represalias año tras año.
¿Hace falta que se promuevan más leyes que regulen el uso de los recursos naturales en Guatemala?
Sí. Creo que ya contamos con leyes vigentes, y solo es necesario que las instituciones encargadas tengan la capacidad de hacerlas cumplir. Aún con las normativas antes mencionadas, se sigue ejerciendo presión para que se cree una ley de aguas.
En Guatemala, no hay una institución destinada a sancionar a las grandes empresas que vierten dentro de los ríos y los lagos sus desagües. Por ejemplo, hay drenajes que caen directamente sobre el lago Atitlán, considerado uno de los más hermosos del mundo. Esta costumbre pronto causará que este y otros lagos no puedan ser navegados.
Es importante seguir impulsando leyes o reglamentos en pro del medio ambiente y los ecosistemas del país.
¿Qué le espera a Guatemala y su riqueza natural en el futuro?
Para «ver las consecuencias» no es necesario buscar en el futuro, pues ya las estamos experimentando.
Hace algunos años se empezaron investigaciones en torno a la preocupación que nació por la posibilidad de que el Quetzal —nuestra ave nacional— se extinguiera; la Monja Blanca, flor nacional, ya fue declarada extinta, y únicamente se produce en áreas controladas, y la Ceiba, también se encuentra en peligro de extinción.
Hay muchas plantas más que no tienen tanta representatividad para los guatemaltecos, pero no dejan de ser ejemplo de lo mega diversa que es Guatemala y lo importante que es preservar esa biodiversidad.
Lamentablemente no estamos velando por eso, y si Guatemala sigue al ritmo en el que vamos —en donde hay una cantidad 10 veces mayor de deforestación que de reforestación en comparación con los últimos años— el país va rumbo a la desertificación y una escasez del recurso hídrico sin precedente, el cual es indispensable para vivir.



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