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Guatemala: Reviviendo el espíritu de la revolución de 1944

  • Foto del escritor: Sexto Piso
    Sexto Piso
  • 21 oct 2024
  • 2 min de lectura

Por: María Buch


Cada 20 de octubre, Guatemala celebra un momento histórico que marcó el fin de la dictadura en el país y el inicio de un cambio social y político. En estas fechas recordamos la lucha incansable de civiles, estudiantes, maestros y miles de guatemaltecos cansados ​​de un gobierno dictador. Este movimiento no surgió de la nada, fue el resultado de años aguantando opresión y abuso de poder por parte del gobierno de Jorge Ubico, restringiendo la libertad, persiguiendo a sus opositores y enriqueciendo a la élite del país.


La revolución de 1944 fue un verdadero despertar colectivo, llamando a la conciencia del pueblo de Guatemala y enviando señales al resto del mundo de la situación agobiante que se estaba viviendo, esta fecha es tan importante de conmemorar porque nos recuerda que como pueblo tenemos voz y que en algunas situaciones es necesario alzarla, para luchar por ese cambio en el país con el que muchos soñamos. Tal cual guerra, durante la revolución se perdieron vidas, personas que con su propia sangre pagaron las consecuencias de la tiranía, la bajeza y la ambición de poder.


Los estudiantes tuvieron uno de los papeles más importantes durante la revolución, aunque en ocasiones se trate de convencer a la sociedad que las mentes jóvenes no son capaces de tomar decisiones para un beneficio en común, se unieron para exigir esa justicia social que era tan necesaria. A través de perseverancia, lágrimas, manifestaciones y protestas, lograron unir a diferentes áreas de la población, luchando por un objetivo principal: restaurar la democracia y exigir el cumplimiento de los derechos fundamentales que cada persona merece.


En ese día no solo se conmemora la victoria que se tuvo sobre la tiranía, sino que también, es un llamado a la reflexión sobre el costo de la libertad y la importancia de la ciudadanía en la construcción de una nación más justa, nos tratan de imponer decisiones, corrupción, violencia, pero no podemos olvidar que el poder principal tiene y debe originarse desde la sociedad, desde ese sentimiento de búsqueda de una mejor calidad de vida. Es fundamental reconocer que esa lucha por los derechos humanos en Guatemala no terminó ese 20 de octubre 1944, al contrario, ese fue el inicio del despertar guatemalteco para seguir defendiendo los valores de esas personas que se sacrificaron y quienes soñaron con un futuro mejor para todos.


Fotografía: Alan López

 
 
 

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